martes, 11 de septiembre de 2012

En 5 minutos, Sánchez tiró todo por la borda



RESPONSABLE. Dos errores insólitos del uruguayo privaron a River del triunfo. (FOTO: F. Peretti - La Página Millonaria)
El uruguayo venía teniendo una actuación bastante mejor que las de las fechas anteriores. Pero tuvo que pasar a jugar de lateral y, con dos errores ingenuos, privó a River de conseguir tres puntos muy importantes.
El nivel de Carlos Sánchez no viene siendo el mejor. Por eso, los dos errores que cometió en el segundo tiempo echaron por tierra el buen partido que estaba realizando.
Es que el uruguayo mostró una mejor versión que en los partidos anteriores. Visiblemente más comprometido con el "trabajo sucio" del equipo, ayudó mucho a Leonardo Ponzio en el mediocampo durante el primer tiempo.
Además, estuvo más fino con los centros, la cuenta pendiente que viene teniendo desde hace varios meses. En el complemento, le puso una pelota bárbara a David Trezeguet, que no pudo convertir de cabeza.
Pero la desafortunada lesión de Gabriel Mercado, sumado a la -al menos- cuestionable decisión de Matías Almeyda de no llevar defensores al banco, obligó a Sánchez a moverse al lateral derecho.
Pese a que el Pelado dijo después que el uruguayo ya jugó de 4, lo cierto es que se siente mucho más cómodo en la mitad de la cancha, y quedó evidenciado en la mitad del segundo tiempo.
Primero, un penal muy ingenuo de su parte le permitió a Newell's descontar y volver al partido. Más allá de la posición en la que juegue, la mano que cometió es inaceptable: en una jugada que no tenía ningún tipo de riesgo, y con el partido 3 a 1, ¿qué necesidad había de poner el brazo en el área chica, sabiendo que todo Newell's se le iba a tirar encima al árbitro para que cobrara?
Inmediatamente después del descuento llegó el empate, también por el lado de Sánchez. Un pelotazo profundo dejó al uruguayo pidiendo off-side, en vez de seguir a su rival. El resto es sabido: centro, cabezazo y bombazo de Ignacio Scocco al ángulo de Marcelo Barovero. La solución para esa equivocación es tan básica que llama la atención que la cometa un jugador profesional: hay que seguir la jugada hasta el final y recién después reclamar.
Los dos errores pusieron a Sánchez como el gran responsable del empate. El uruguayo tiró por la borda un partido en el que no había pasado sobresaltos y había tenido buenas apariciones en ataque. Pero la sensación que dejó fue que privó a River de su primer triunfo en el Monumental.


Fuente:http://www.riverplate.com