viernes, 27 de julio de 2012

El rey de Núñez



David aconsejó diferentes pautas de alimentación, convivencia y mucho más. Un líder total.





Cuando David se sumó al plantel de River, en enero, eran una costumbre las competencias grupales en las que los perdedores debían pagar las facturas del día siguiente. Ahora, esa costumbre se terminó, porque uno de los primeros consejos del flamante capitán fue modificar la conducta de alimentación de los jugadores, e instaló que el desayuno debe ser con frutas, lácteos descremados y tostadas. Así, las únicas medialunas son las del área, y se usan para practicar tiros libres ...
El mandato de rey David de Núñez comenzó con su ejemplo de arrancar los entrenamientos solo, dos días antes del inicio de la pretemporada grupal. Ahí, en el Monumental, aprovechó para subir hasta la oficina de Passarella para charlar sobre diferentes cuestiones, como mejorar las condiciones del predio de Ezeiza y modificar el sistema de atención a la prensa: por ejemplo, que el contacto con los periodistas sea en una sala especial y que los jugadores más destacados hablen sólo una o dos veces al mes.
Con el OK del presidente, y también el de Almeyda, David juntó al grupo la primera noche de concentración en el hotel Holiday Inn y les entregó un listado con pautas de convivencia. A su vez, les aconsejó a los más jóvenes cómo manejarse en público para controlar la exposición.
Nada es por capricho. Tampoco son órdenes. Cada mensaje o medida que baja Trezeguet tiene su argumento y es conversado y explicado en el grupo, con Ponzio y Vega como sus aliados, y Chiche Arano y el Lobo Ledesma (otros de gran experiencia), como fuente de consulta permanente. Almeyda le da riendas sueltas al liderazgo del francés porque sabe que es un profesional de primer nivel (dentro y fuera de la cancha) y, por ende, un consejero ideal para los jóvenes. Incluso, se ofreció para que los pibes lo consulten en caso de recibir alguna oferta del exterior y para mediar en las deudas pendientes de primas y premios.
En River empezó un nuevo ciclo, europeizado: el reinado de David.
Fuente: www.ole.com.ar